domingo, 21 de abril de 2013

Detrimento

Creo que la parte positiva de salir con una familia disfuncional es que termino apreciando más a la mía. No es que seamos merecedores de un reality para padres conservadores, pero al menos mi papá no va a mis fiestas de cumpleaños a emborracharse y andar acosando a mis amigas, mi prima no perrea en media pista y mi hermana no pasa haciéndose la víctima (bueno sí, pero es porque es una adolescente).

Además, creo que un lugar como Más Tequila (lo voy a escribir así porque Mas Tkila me da gastritis) no ayuda a mejorar el panorama en el momento en que mi amiga, después de los 666 shots que se tomó, no aguanta más y le hace la noche a las muchachas que limpian. Oh sí, fuimos la ovejita negra. Bueno, ellos, mientras yo fingía que era sumamente divertido bailar Danza Kuduro con gente desconocida y me limpiaba de las piernas la cerveza que me eché encima por estar alcanzándoles servilletas para que limpiaran poco a poco la dignidad de la homenajeada.

Puedo rescatar de la noche que, pese a que me mantuvieron prisionera como hasta las 4 de la mañana en la casa de ellos antes de dejarme venirme a mi casa, me dieron ceviche. Ah bueno, y también rescato que... no, solo eso. Un saludo al muchacho que me gritó "¿Uy, por qué tan enojada, mami?" cuando iba saliendo del lugar. Le deseo un sinfín de salidas como esta, o, al menos, que le de sífilis en el baño.


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