Acabo de salir de mi primer examen de mate elemental. Se me olvidó el nombre de la profe porque ya mi cabeza no me da para acordarme de todos y yo como la más perdida preguntándole cómo se llamaba ella al asistente. Obviamente fijo pensó que me había equivocado de clase, o tal vez pensó que me iba a ir pésimo si ni siquiera lograba acordarme de cómo se llamaba la profe (Elizabeth por cierto, por si les interesa (como si les interesara) (como si alguien leyera esto)). Pero en fin, salí de segunda (maldito el que salió de primero, opacó mi momento de brillar) y el asistente todo confundido por lo que sus ojos vírgenes acababan de presenciar. La verdad es que necesitaba salir de ahí porque ese mae era tan insoportable, se ponía a tararear y a hablar con sus amiguitas que fijo lo fiendzonearon y a hacer todo tipo de sonidos mientras yo no me podía concentrar y a mi compañero de a la par le daba un colapso nervioso por seguir en la primera página. Bueno, primer examen superado.
Resulta que me sobornaron con que si me sacaba un 100 me llevaban a comer helado (obviamente no fueron mis papás, que ignoran mis notas porque están muy ocupados sobornando a mi hermana para que pase) así que de algo sirvió venir a la U un sábado. Además de no perder un curso, por supuesto. Y el día va bien. Cuando ya me iba, incluso pude jugar una partida de "Fat or pregnant?" conmigo misma. Por cierto, creo que pregnant.
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