Ajá, ahora todo mundo comparte la frase de que si juzgan a un pez por su habilidad para hacer alfajores o yo qué sé, que va a vivir toda la vida pensando que es tonto. A mí me gusto mucho cuando la leí, pero ya llegó al nivel en que la comparten las personas que de verdad lo único que hacen por su vida es ligarse al muchacho de la soda e ir a fiestas en bares " de ambiente" a.k.a. vean como puedo vestirme con menos ropa cada vez. Eso le quita todo el sentido a todo. O sea, sí, todos somos diferentes, y claro, seguramente que todos y cada uno de nosotros tenemos por ahí una habilidad escondida ( yo sigo buscando la mía) pero un poco de esfuerzo no estaría tan mal.
De todos modos ¿a mí quién me tiene hablando? El semestre pasado y este matricule, ambos viernes, los cursos que Satanás metió en el plan de estudios exclusivamente para mi purgatorio. Viernes, para que yo no ande emocionada por el fin de semana, porque son las 8 y entro a las 10, porque cuando sean las 10 sabré que salgo hasta las 5, porque durante el curso de las 5 pensaré en por qué los profesores de la escuela y el colegio me sobrevaloraron tanto si cuando llego a la clase yo sólo sé que no sé nada excepto que la planificación es una buena herramienta mal usada y que el correo del profesor, hace unos años, fue mamador@gmail.com
Regresaré a mi vida de pez incomprendido (no mentira, qué pereza con la gente que se hace la víctima) porque en 40 minutos tengo que estar en el bus y ni siquiera sé si hay agua caliente o mi hermana/adolescente/TE ODIO MARIELA, TE ODIO, la habrá gastado toda.
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